Cuando la internacionalización en casa trasciende el aula

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Viridiana García y Gloria Pacas son profesoras en México y El Salvador, respectivamente. Hace cuatro años una experiencia COIL las unió y desde entonces han impulsado proyectos, publicado investigaciones y construido una colaboración académica y humana que trasciende fronteras.

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Durante los últimos cuatro años han trabajado juntas, han dado clases, escribieron un artículo académico y recientemente publicaron un capítulo sobre su experiencia en la internacionalización desde casa. Han presentado los resultados de su trabajo en diversos espacios académicos y se consideran grandes amigas. Sin embargo, Viridiana García, profesora del ITESO, y Gloria Pacas, académica de la UCA de El Salvador, nunca se han conocido en persona. 

En 2022, ambas fueron invitadas por separado a participar en una iniciativa de colaboración interuniversitaria de la red AUSJAL. “Fue parte de un proceso de capacitación de formación docente en metodología COIL”, recuerda Viridiana, profesora de Comunicación Oral y Escrita del ITESO. 

A grandes rasgos, las experiencias COIL (Collaborative Online International Learning) son ejercicios de aprendizaje que reúnen a estudiantes y profesores de, al menos, dos culturas distintas para aprender, debatir y colaborar como parte de su clase en la universidad. A diferencia de los modelos convencionales de internacionalización, no requiere movilidad física, sino colaboración académica en línea. 

“Proyectos como estos nos obligan a reflexionar sobre nuestra práctica. Sobre el impacto de las innovaciones educativas a través de la tecnología en la virtualidad en nuestro estudiantado y en su formación integral desde la misión y visión de las universidades jesuitas”, afirma Gloria Pacas, profesora de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, en El Salvador. 

Desde entonces, lo que empezó como una búsqueda por innovar y desarrollar sus capacidades pedagógicas terminó convirtiéndose en un espacio permanente de reflexión sobre su rol docente y en la posibilidad de conectar con otra persona en una parte diferente del mundo. 

Los retos de la internacionalización en casa 

Aun con logros alcanzados y los resultados positivos obtenidos, la experiencia no ha estado exenta de dificultades. Entre los desafíos que han enfrentado se encuentran retos tecnológicos, diferencias de horarios, cambios imprevistos provocados por fenómenos naturales y hasta diferencias en el avance académico de los grupos de estudiantes.  

“Una vez tuvimos un problema con el audio, no se escuchaban las participaciones y tocó tener calma. En otra ocasión se nos atravesó un huracán en El Salvador, no hubo luz y tuvimos que modificar las entregas que ya estaban planeadas”, recuerda Viridiana al evocar algunas de las anécdotas sucedidas de los últimos años. 

También tuvieron que encontrar formas de coordinarse pese a impartir clases en horarios distintos. Mientras las sesiones de Gloria ocurrían por la tarde, las de Viridiana se desarrollaban por la mañana. 

A esto se sumaba una diferencia curricular importante. Los estudiantes del ITESO cursan la materia de Comunicación Oral y Escrita en los primeros semestres y provienen de distintas carreras, mientras que los de la UCA pertenecen a la Licenciatura en Idioma Inglés y cuentan con una trayectoria académica más avanzada. 

Sin embargo, lejos de convertirse en una limitación, estas diferencias terminaron enriqueciendo la experiencia. 

Para ambas profesoras, el acompañamiento mutuo, la planeación cuidadosa y la capacidad de adaptarse a los imprevistos han sido fundamentales. Pero también reconocen que otro de los factores que han sostenido esta colaboración durante estos cuatro años ha sido la relación de confianza que construyeron entre ellas.

Una experiencia que crece y trasciende 

Muchas veces se piensa que las experiencias de internacionalización dependen de viajar o de estar físicamente en otro lugar. Sin embargo, para estas profesoras, las experiencias COIL han demostrado que es posible aprovechar estos espacios interculturales sin salir de sus casas. 

“Consideramos que COIL democratiza la internacionalización”, sostiene Viridiana. “Ha quedado en evidencia con nuestros estudiantes a través de la participación comprometida que establecen entre ellos, en sus equipos de trabajo, al compartir y entender otros contextos, pero también al entender las grandes similitudes que hay en la región”. 

La experiencia también ha permitido que los estudiantes desarrollen una mirada más amplia y crítica sobre los desafíos que enfrentan sus comunidades, y sobre los puntos de encuentro que existen entre los dos países latinoamericanos. 

“COIL y este tipo de experiencias de internacionalización en casa aportan una mirada más interconectada, aun cuando haya diferentes acontecimientos y circunstancias en nuestros países”, agrega Gloria. 

Ese impacto ha trascendido las aulas. Este mes, durante el Encuentro Pedagógico EdUCA Transforma, Lucía Cárdenas Rojas, estudiante de Ingeniería en Biotecnología del ITESO, compartirá su experiencia como participante de un proyecto COIL. 

“Ahora ya son nuestros estudiantes los facilitadores y los mediadores de esa experiencia a sus pares”, comenta Viridiana. 

Del aula a la investigación 

Lo que comenzó como una experiencia de innovación docente pronto encontró nuevos caminos. 

El resultado de aquella primera colaboración fue la publicación de un artículo académico. Más adelante llegaron nuevas experiencias COIL, espacios de intercambio y proyectos de investigación conjunta. 

Recientemente, ambas profesoras participaron en el Café Científico de la UCA, donde presentaron el capítulo “COIL entre universidades jesuitas de Latinoamérica: internacionalización para la equidad social desde una mirada intercultural”, publicado en el libro Perspectivas de la internacionalización en la educación superior en América Latina por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. 

“No nos imaginamos que esto nos iba a llevar a profundizar en nuestras capacidades investigativas o llegar a escribir el capítulo de un libro que nos ubica como referentes en la metodología”, relata Gloria. 

Para ambas, la publicación representa una consecuencia natural de un proceso que comenzó en el aula y que poco a poco fue ampliando sus alcances. 

Más allá de la metodología 

Aunque los resultados académicos son importantes, ambas coinciden en que el mayor aprendizaje ha sido descubrir lo que puede surgir cuando existe una visión compartida de la educación. 

“Hay una amistad tan profunda que, yo creo que en los últimos cuatro años, puedo decir que Viridiana es una de mis mejores amigas, si no la mejor”, afirma Gloria. 

Por su parte, Viridiana destaca el entendimiento que han construido tanto en el plano profesional como en el personal. “Sí es determinante la buena relación que se establece con tu par para que eso traspase la propia metodología, porque es la cara que nuestros y nuestras estudiantes ven”. 

Cuatro años después de aquella capacitación impulsada por AUSJAL, las profesoras ya preparan una nueva experiencia COIL. Ambas reconocen que este tipo de proyectos exige tiempo, compromiso y trabajo adicional, pero coinciden en que los beneficios superan ampliamente los desafíos. 

“Yo lo explicaría como una oportunidad de crecimiento personal y del quehacer docente. Sí implica compromiso, dedicación y tiempo, pero los resultados terminan mostrando el impacto que tiene en tu práctica y en tus estudiantes”, afirma Viridiana. 

Y aunque todavía no han tenido la oportunidad de encontrarse cara a cara, su historia demuestra que la internacionalización puede comenzar en una videollamada, crecer en el aula, transformarse en investigación y convertirse en una comunidad de aprendizaje que trasciende fronteras. 

“Un COIL es para los estudiantes, pero también es para nosotros y nosotras como formadores”, concluye Gloria.