Investigar sobre redes de apoyo en el posparto: cuidar a la madre también es importante 

Cada maternidad abre preguntas sobre cuidado, salud mental y acompañamiento. En este contexto, estudiantes de Psicología del ITESO investigaron cómo inciden las redes de apoyo en el postparto.

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Diseño de portada por  Stephani Ledesma @todo_fany

Por María Contreras 
Estudiante de la Licenciatura en Psicología 

Crear un cuerpo humano toma alrededor de 38 semanas dentro del vientre, pero… ¿en algún momento nos cuestionamos lo que ocurre con la madre después de dar a luz? La etapa conocida como “posparto” resulta en un momento crucial en la vida de las mujeres que deciden ser madres, caracterizada por múltiples desafíos en la rutina de vida, cambios físicos, emocionales y hormonales, que les coloca ante nuevos retos en la tarea de cuidar de otra persona.  

A pesar de que somos conscientes de que existen impactos emocionales, físicos y psicológicos al maternar, estos no se visibilizan lo suficiente aunque los datos nos muestren que, por ejemplo, Caparrós-González et al. (2018) señalan que la depresión posparto puede afectar hasta al 56% de las mujeres latinas que residen en México y Estados Unidos, la cual es descrita como un trastorno mental afectivo severo con síntomas depresivos como la tristeza, desesperanza, minusvalía, ansiedad entre otros (González et al., 2019); diagnóstico que resulta ser una de las consecuencias de esta etapa. 

Dentro de la materia de Seminario de Métodos de Investigación II (en el periodo Primavera 2025), como equipo nos comenzamos a preguntar: ¿por qué desde que somos estudiantes casi nadie habla del posparto?, ¿por qué algo que está presente en la realidad cotidiana permanece en silencio o pasa desapercibido? La falta de conversación y reconocimiento no significa que el problema no esté ahí; al contrario, muchas veces el silencio lo hace más fuerte. Por eso consideramos necesario nombrarlo, analizarlo y abrir un espacio de reflexión que permita comprenderlo mejor y resaltar la importancia que implica atenderlo de manera integral.  

Así, el objetivo de este texto es compartir las reflexiones surgidas de nuestro trabajo de investigación sobre las redes de apoyo en el posparto, revelando no solo cómo las mujeres vivieron el apoyo recibido durante el posparto y cómo este influye en su salud emocional, sino también compartir cómo se realiza este tipo de investigaciones desde nuestra formación como estudiantes de psicología. Y es que, realizar esta investigación me llevó a la reflexión personal de lo que realmente implica ser una mujer en una sociedad que constantemente exige perfección. 

¿En qué consistió esta investigación? 

La construcción del proyecto fue clara en términos metodológicos. Durante el periodo de enero a mayo de 2025 se llevó a cabo una investigación exploratoria que combinó técnicas de recolección cuantitativas —mediante un cuestionario digital adaptado por el equipo —y cualitativas —a través de entrevistas semiestructuradas —, con el objetivo de comprender de manera integral la experiencia de las mujeres que recientemente habían sido madres. Para nuestra investigación, contamos con la participación de mujeres de entre 20 y 45 años residentes en la Zona Metropolitana de Guadalajara, todas con la experiencia de haber tenido un solo hijo. 

Los resultados fueron interesantes pues, por un lado, los cuestionarios revelaron que, mientras más apoyo social y/o emocional reciben las nuevas madres por parte de  su pareja, familia o comunidad, menos percepción de estrés pueden presentar. Esto refuerza la idea de que el apoyo de quienes nos rodean nos ayuda a protegernos de sentirnos estresadas. De manera complementaria, a través de las entrevistas se identificó que el posparto es una etapa de intensos cambios físicos y psicológicos. Las madres mencionaron que durante el posparto, sintieron con frecuencia emociones como culpa y tristeza, lo que indica que no solo hay que centrarse en las transformaciones corporales, sino también en las afectivas, ya que estas pueden influir profundamente en la forma en que las madres viven este periodo.  

¿Cómo fue mi experiencia en la investigación? 

Sin embargo, pese a contar con resultados relevantes y una planeación de nuestro proyecto, las experiencias vividas durante el trabajo de campo, son las que marcan también la experiencia de investigar. El proceso de contacto con las participantes no resultó sencillo en un inicio; para la realización de la investigación imprimimos carteles con el objetivo de contactar a madres recientes, aunque esta estrategia no dio resultados en un primer intento. Así que, posteriormente, recurrimos a redes de confianza a través de conocidas de familiares, lo que facilitó el acercamiento. Una vez que comprendieron el propósito de la investigación y se reiteró la confidencialidad y el anonimato de su participación, aceptaron participar de manera inmediata.  

Charlar con las mamás en un ambiente de confianza a través de esta red de contactos, nos ayudó a mi equipo y a mí a considerar lo fundamental que es cuidar la salud emocional de las madres.  

En este sentido, el trabajo de campo me ayudó a ver que las redes de apoyo que vayan más allá de las tareas del hogar o el cuidado del bebé, estas deben de incluir atención emocional, escucha y empatía; y es que, contar con alguien que pueda acompañarlas en el proceso podría marcar una diferencia en su recuperación y estabilidad mental. Este es un campo de la salud que no debemos perder de vista como futuros profesionales. 

Por otro lado, comprendí que muchas veces como estudiantes pensamos que no tenemos margen para cometer errores, y eso genera una presión silenciosa que cargamos desde muy jóvenes. Por ello, me conmovió profundamente realizar las entrevistas, escuchar cómo se les quebraba la voz al recordar ciertas experiencias, o cómo incluso entre palabras fuertes, se deslizaba una sensación de acompañar la soledad y una lucha constante sin pausa. 

Mencionaré, por último, que esta experiencia de investigación me hizo cuestionarme cuántas veces pasamos por alto el dolor ajeno, creyendo que las mujeres “deberíamos de poder con todo”, sin entender el peso que eso conlleva. Creo que damos muchas cosas por sentado, como la fuerza con la que otras mujeres siguen adelante cada día. No siempre valoramos lo suficiente el poder de ser una red de apoyo, de estar presentes sin juzgar, de escuchar sin necesidad de dar soluciones. A veces, lo más valioso que podemos ofrecer es nuestra compañía y validación. Ser una red de apoyo, no siempre implica grandes acciones; a veces, basta con decir “aquí estoy”, y realmente estar.

Para saber más:

Caparrós-González, R. A., Romero-González, B., & Peralta-Ramírez, M. I. (2018). Depresión posparto, un problema de salud pública mundial. Revista Panamericana de Salud Pública, 42, e97. https://doi.org/10.26633/RPSP.2018.97 

González-González, A., Casado-Méndez, P. R., Molero-Segrera, M., Santos-Fonseca, R. S., & López-Sánchez, I. (2019). Factores asociados a depresión posparto. Revista Archivo Médico de Camagüey, 23(6), 770-779. 

Rayón, W. (9 de septiembre 2025). “Trabajo de cuidados, la otra cara del posparto”. En: CIMAC Noticias. Periódico en línea: https://cimacnoticias.com.mx/2025/09/09/trabajo-de-cuidados-la-otra-cara-del-postparto/  

Nota: Para la redacción y mejora de estilo se utilizó asistencia de inteligencia artificial (ChatGPT, OpenAI).