Aprendizaje en el trabajo de campo

Avatar de Entre Saberes

Universidades de diversos países llevan a cabo propuestas innovadoras para la formación de jóvenes universitarios, invitándonos a imaginar posibilidades distintas a la educación tradicional.

En la edición de diciembre 2021 se publicó la primera parte de esta nota sobre las tendencias innovadoras de distintas instituciones sobre las trayectorias y experiencias de aprendizaje. En esta segunda entrega, se presentan nuevos ejemplos de universidades que apuestan por el aprendizaje a partir de situaciones prácticas y del mundo real, el involucramiento en proyectos de investigación, y a través de la exploración y la experimentación en ecosistemas de laboratorios o en espacios universitarios llamados «laboratorios vivientes».

Con el programa Oportunidades de Aprendizaje Experimental de Melbourne (MELO, por sus siglas en inglés), la Universidad de Melbourne (Australia) incorpora experiencias prácticas, a través de pasantías, voluntariados, participación en comunidad o proyectos de la industria, en cursos de pregrado y posgrado.  

Los proyectos MELO están configurados para alinearse con semestres individuales para la conveniencia tanto de los estudiantes como de los socios de la industria. Actualmente se exploran formas para que el aprendizaje experiencial y los planes de estudios se integren de manera más efectiva y flexible. 

Por su parte, en Bennington College (Vermont)se promueve el aprendizaje profundo a través de una combinación sostenida de tiempo en el aula y experiencias del mundo real que se complementan entre sí. 

Los estudiantes eligen entre una sólida variedad de experiencias de trabajo de campo anuales que ofrecen aprendizaje profundo, práctica reflexiva y desarrollo de competencias esenciales basadas en el trabajo. Desarrollan la capacidad de captar y entrar en contacto con situaciones complejas; de trabajar y pensar de forma independiente, así como de colaborar; y la confianza para desenvolverse en situaciones ambiguas e inciertas.  

En promedio, los estudiantes se gradúan con ocho experiencias laborales profesionales. 

Experiencias de investigación 

Desde su primer año en la universidad, los estudiantes de Harvard cuentan con una variedad de oportunidades y diversas fuentes de financiamiento, ya sea para colaborar con reconocidos investigadores de la facultad o para liderar sus propios proyectos de investigación. Pueden realizar investigaciones para obtener créditos, ser contratados como asistentes por los departamentos académicos, participar en los programas de investigación residencial para estudiantes que se quedan en el campus durante el verano o realizar viajes de descubrimiento para navegar por las oportunidades de investigación disponibles en el campus, en el área de Cambridge y en todo el mundo. 

Laboratorios para la innovación y el emprendimiento

Harvard cuenta con un ecosistema para apoyar a los estudiantes en su búsqueda por explorar el mundo de la innovación y el emprendimiento. Apuestan por la conexión, colaboración y colisión creativa que se detona cuando se reúne la combinación adecuada de personas, con intenciones compartidas y valores similares.  

El ecosistema Harvard Innovation Labs (Hi), abarca varios espacios y programas distintos, entre ellos: 

  • i-lab: una comunidad dedicada a promover ideas innovadoras. Cuenta con espacios físicos y virtuales donde los estudiantes pueden encontrar apoyo integral, conocer colaboradores, conectarse con expertos de la industria, recibir asesoramiento especializado y acceder a talleres y ofertas adaptadas a la etapa de su empresa.  
  • Pagliuca Harvard Life Lab: un entorno educativo y experiencial que brinda a los estudiantes y a otros miembros de la universidad la oportunidad de participar en empresas de biotecnología y otras ciencias de la vida que requieren instalaciones de laboratorio húmedo para probar productos químicos, medicamentos u otros materiales.  

Espacios universitarios como laboratorios vivientes 

La Granja y cocina de Antioch College (Ohio) es una granja en funcionamiento y un laboratorio de aprendizaje. Utiliza la agricultura ecológica para proporcionar un contexto integrado para el aprendizaje de las artes liberales. Permite a los estudiantes experimentar, explorar y desarrollar métodos de sustentabilidad a través de sus funciones entrelazadas, como un laboratorio al aire libre para el estudio curricular y un foro vivo donde el trabajo de los estudiantes se conecta con la comida y el reciclaje del campus. 

La Reserva natural Glen Helen, de esta misma universidad, es un aula natural y un laboratorio al aire libre donde los estudiantes participan en investigaciones ecológicas y ambientales que ayudan a comprender mejor el mundo que nos rodea. 

Se trata de una práctica de aprendizaje holística que incorpora las muchas formas humanas de conocimiento, especialmente la ciencia, el juego, el arte, la curiosidad, la música, el teatro y la amistad.   

En la Universidad de Melbourne (Australia), el Recinto de Estudiantes (Student Precinct) ha sido diseñado para facilitar la conexión de los estudiantes, mejorar la experiencia basada en el campus y fomentar un sentido de inclusión para que forjen nuevas relaciones, colaboren, innoven y participen en actividades extra y co-curriculares que respalden su crecimiento creativo y su aprendizaje.  

Uno de los pilares del proyecto es la co-creación del Recinto con los estudiantes como socios, desde un enfoque impulsado por la metodología del pensamiento de diseño, que permite a los estudiantes ser parte de la gobernanza, el diseño y la activación del espacio.  

Invitar a los estudiantes a participar en esfuerzos creativos y emprendedores, o «activaciones», para sembrar y probar ideas antes de la finalización del Recinto es otro aspecto clave del proyecto, alentando a los estudiantes y comunidad universitaria en general a conectarse y contribuir al espacio. 

El proyecto se compromete, además, a proporcionar a los estudiantes experiencia práctica a través de la integración de oportunidades de enseñanza y aprendizaje en las actividades centrales del proyecto, y apoyando su uso como un estudio de caso del «mundo real» para materias curriculares de múltiples facultades. 

En todas estas iniciativas es posible apreciar una clara apuesta por la contextualización de los aprendizajes, por ofrecer a los estudiantes diversas y ricas oportunidades de aprender a partir de sus propios intereses y pasiones, de la inmersión en situaciones reales y complejas, de la generación y aplicación del conocimiento para resolver los problemas del mundo, del trabajo en colaboración y vinculación con diversos agentes. 

En síntesis, un aprendizaje experiencial en donde «lo que se aprende está determinado por el contexto, las motivaciones del alumno, las personas con las que entra en contacto, los descubrimientos realizados, entre otros; es un subproducto de las actividades en las que las personas están involucradas.»1

Referencias:
1 Dumont, H., Istance, D. & Benavides, F. (2010). The Nature of Learning. Using research to inspire practice. OECD.