Cuando pensamos en adultos mayores, es natural pensar en nuestros abuelos, padres o vecinos.
En mi caso, pienso en mi abuelo, que a sus 80 años sigue amando esta ciudad donde creció, formó una familia y se movió con libertad durante décadas. Conocía cada calle sin necesidad de un mapa, pero con el tiempo empezó a tener problemas con su vista y articulaciones, y moverse con autonomía comenzó a ser más difícil.
Recuerdo una ocasión en que, de camino a visitarme, tuvo un accidente de tráfico. La persona del otro coche se mostró tranquila y acordaron esperar al seguro. Sin embargo, en medio de caos del tráfico, entre claxonazos y los comentarios de la gente que pasaba, alguien le gritó: “¡Quítese viejito, ya no maneje!”.
Este tipo de violencia verbal refleja lo que muchos adultos mayores enfrentan cotidianamente. Quienes durante años construyeron la ciudad, hoy se ven orillados a vivirla desde sus hogares, con miedo al tráfico, sin tener banquetas seguras, ni calles o espacios pensados a sus necesidades.

Calles que piensan en las personas mayores
Frente a esta realidad surge la propuesta de la Calle Azul, una iniciativa que busca adaptar espacios públicos de la ciudad para hacerlas accesibles, seguras y amigables con el envejecimiento. El proyecto forma parte de la investigación “Inseguridad percibida y caminar de las personas mayores: estudio en Santiago de Chile y Guadalajara”, realizada en colaboración del ITESO con la Pontificia Universidad Católica de Chile apoyado por el financiamiento del fondo VREF.
Una Calle Azul es un tramo de calle —de una o varias cuadras— diseñado para ser amigable con el envejecimiento. Ofrece condiciones que apoyan la autonomía y el bienestar de las personas: banquetas con puntos de ensanchamiento para descansar, mobiliario para sentarse bajo la sombra, señalética clara en el piso y cruces peatonales que priorizan al peatón con semáforos de mayor duración. Además, cuenta con servicios básicos diversos, iluminación que permite ver con claridad los rostros de quienes transitan y una vigilancia natural entre vecinos, lo que favorece el contacto social y genera una mayor percepción de seguridad. En suma, es una calle pensada para caminar y permanecer en ella de manera cómoda y agradable.
La iniciativa del ITESO contempla dos líneas de trabajo. La primera sería un Programa de Instalación de Parklet “Azul”, el cual buscar insertar puntos al lado de las banquetas en áreas de descanso con bancas, plantas y mesas. La segunda sería un Programa de Comercio Amigable con los Mayores “Etiqueta Azul”, una certificación para establecimientos que promueven la inclusión y el apoyo a personas mayores mediante señalamientos claros y una atención sensible y empática.

Para lograr su implementación, el proyecto ha iniciado reuniones con instancias gubernamentales como IMEPLAN, DIF Jalisco, la Secretaría de Infraestructura y Obra Pública y la Dirección de Movilidad de Guadalajara.
Este septiembre, integrantes del proyecto visitaron la Plaza de la República, en el cruce de las avenidas Chapultepec y México en Guadalajara, para identificar los primeros espacios de intervención. Se identificaron tres puntos con potencial para instalar parklets en ambos lados de la plaza y se contactó con los propietarios de los inmuebles alrededor.
De manera paralela, estudiantes de Arquitectura del ITESO estarán trabajando en el diseño de un prototipo, que servirá para probar soluciones y materiales en un contexto real. La Plaza de la República funcionará como un laboratorio urbano, donde se desarrollarán las pautas para un proyecto piloto del Parklet Azul, con la meta de que la primera instalación pueda concretarse a inicios de 2026.
Esta experiencia permitirá evaluar cómo estas intervenciones contribuyen a calles más accesibles, seguras y amables con el envejecimiento, sentando la base para replicarlas en otras colonias y barrios del Área Metropolitana de Guadalajara. La meta final es crear calles que devuelvan a las personas el derecho a caminar, socializar y recorrer su ciudad sin miedo.
Una sociedad que envejece
En México hay más de 17 millones de adultos mayores, una cifra que representa el 12.8 % de la población nacional. Para 2030, se estima que las personas mayores representarán el 14.96% de la población, superando por primera vez al grupo poblacional de 0 a 14 años.
Por su parte, entre 2010 y 2020 se observó un aumento de la población adulta mayor en los municipios que conforman el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), donde viven cerca de 5.6 millones de personas.

Este fenómeno se explica por la disminución de la fecundidad y la mortalidad, así como por el aumento en la esperanza de vida.
El aumento de la población adulta mayor plantea un gran reto para las ciudades: garantizar que puedan habitar y desplazarse con seguridad y autonomía. Sin embargo, la infraestructura urbana no ha evolucionado al mismo ritmo que el envejecimiento demográfico.
En palabras de académico Alejandro Pérez Duarte Fernández, coordinador del Laboratorio del Hábitat para Personas Mayores, desde donde se impulsa la investigación: “No estamos aún preparados para el tsunami demográfico que está alcanzando a las ciudades latinoamericanas: no solo faltan rampas y banquetas accesibles, sino una transformación de consciencia hacia una nueva cultura del envejecimiento, pues hoy solo socia la vejez con la dependencia”.
Que una persona mayor pueda caminar al mercado, sentarse en una banca, cruzar la calle con calma o simplemente convivir, deber ser un derecho, no un privilegio. Como señala el coordinador: “el tema del envejecimiento es también un estudio muy interdisciplinario. No se puede ver solo desde el campo de la salud porque te quedas corto. Tienes que verlo desde lo psicoemocional, el espacio, la economía, la accesibilidad y la inclusividad”.
Envejecer no debería significar encierro ni silencio. Calle Azul busca que la ciudad sea un lugar para caminar con dignidad, sin importar la edad. Este proyecto nos deja una pregunta abierta: ¿cómo queremos que sea el lugar donde vamos a envejecer?
Sobre esta investigación
Nombre de la investigación: Inseguridad percibida y caminar de las personas mayores: estudio en Santiago de Chile y Guadalajara
Coordinadores del proyecto: Dr. Alejandro Pérez Duarte Fernández y Dra. Gabriela Ochoa Covarrubias
Investigadores del ITESO que colaboran en el proyecto de implementación de las Calles Azules:
- Mtra. Emma Celeste Urbina Aceves
- Mtro. Yoshua Aaron Beresford Vejar
- Mtro. Jorge Alberto Garcia Villacorta




