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Por Mónica Cardona
Estudiante de Ingeniería en Nanotecnología
¿Es ético desarrollar tecnologías cuyos efectos a largo plazo aún no se comprenden por completo? Esta pregunta cobra cada vez más relevancia en una sociedad donde numerosos avances científicos se incorporan a la vida cotidiana antes de que sus posibles consecuencias futuras sean plenamente conocidas. Aunque muchas de estas innovaciones ofrecen beneficios importantes, también pueden generar riesgos que solo se descubren con el tiempo.
Un ejemplo de ello es el uso de nanopartículas de dióxido de titanio y óxido de zinc, dos compuestos minerales naturales que se utilizan principalmente en los protectores solares. Estos materiales han mejorado la protección frente a la radiación UV del sol y contribuido a la prevención del cáncer de piel. Sin embargo, su tamaño nanométrico ha despertado inquietudes sobre sus posibles efectos en la salud humana y en el medio ambiente.
Casos como estos permiten reflexionar sobre uno de los principales desafíos éticos de la innovación tecnológica: ¿cómo aprovechar los beneficios de nuevas tecnologías cuando todavía existen incertidumbres sobre sus consecuencias a largo plazo?
Nanotecnología en la vida cotidiana
Aunque hoy la nanotecnología suele asociarse con avances científicos recientes, los materiales con nanopartículas se han hecho presentes en la historia de la humanidad. Antiguas civilizaciones ya utilizaban estos materiales, incluso sin comprender completamente sus propiedades.
Por ejemplo, en China y Egipto se empleaban sustancias conocidas como “oro soluble”, mientras que en el Imperio Romano se utilizaban nanopartículas de oro y plata para fabricar objetos de vidrio capaces de cambiar de color según la dirección de la luz, como ocurre con la conocida Copa de Licurgo. Más tarde, estos materiales también se emplearon en vitrales medievales y en la fabricación del acero de Damasco. Sin embargo, no fue sino hasta el siglo XX cuando comenzó su estudio científico.
Las nanopartículas son estructuras muy pequeñas con tamaños entre uno y cien nanómetros (nm). A esta escala pueden presentar propiedades diferentes a las de los materiales de mayor tamaño, especialmente en aspectos como la reactividad, la resistencia o la interacción con la luz.
En la actualidad, la nanotecnología tiene aplicaciones en campos como la medicina, la energía, la biotecnología, la electrónica y el desarrollo de nuevos materiales. Muchas de estas aplicaciones forman parte de la vida cotidiana, incluso cuando pasan desapercibidas para la mayoría de las personas.

Protección solar a escala nanométrica
Como se mencionaba líneas arriba, un ejemplo del uso cotidiano actual de la nanotecnología son los protectores solares. Muchos de estos productos contienen nanopartículas de dióxido de titanio y óxido de zinc, materiales que mejoran la protección contra la radiación UV y la apariencia cosmética de las fórmulas. Por su tamaño nanométrico, ofrecen una protección eficiente sin la capa blanca que dejan los protectores de antes.
A pesar de sus beneficios, estas nanopartículas han generado cuestionamientos sobre sus posibles efectos a largo plazo. La evidencia disponible indica que permanecen principalmente en las capas más externas de la piel y no alcanzan órganos internos. Sin embargo, algunos estudios de laboratorio han demostrado que, bajo ciertas condiciones, podrían generar estrés oxidativo y daño al ADN.
Desde una perspectiva ambiental, estas nanopartículas pueden llegar a cuerpos de agua como ríos, lagos y mares debido al uso frecuente. En ecosistemas sensibles, como arrecifes o aguas de movimiento lento, pueden favorecer la formación de especies reactivas de oxígeno y afectar procesos biológicos en algas, plantas y corales. Aunque las concentraciones actuales suelen considerarse bajas y el riesgo general se considera mínimo, existe incertidumbre sobre las consecuencias a largo plazo.

Una realidad es que el desarrollo de nuevas tecnologías avanza más rápido que la investigación. En ocasiones, la presión por innovar y comercializar productos favorece la rapidez antes que la evaluación completa de sus riesgos. Por ello, surge una pregunta importante: ¿hasta qué punto es conveniente incorporar nuevas tecnologías a la vida cotidiana cuando aún existen dudas sobre sus efectos a futuro?
En el caso de la nanotecnología, esto implica reconocer sus beneficios actuales sin dejar de cuestionar las posibles consecuencias que podrían encontrarse con el tiempo.
Una propuesta para el futuro
Frente a este panorama, quizá el desafío no sea frenar el desarrollo tecnológico, sino aprender a avanzar con cautela. Cuando los efectos de una tecnología no se conocen por completo, resulta fundamental fortalecer la investigación y mantener una evaluación constante de sus posibles impactos.
Para la nanotecnología, esto implica continuar estudiando el comportamiento de las nanopartículas y sus efectos en la salud humana y en el medio ambiente. Aunque este proceso requiere tiempo y recursos, también puede ayudar a tomar decisiones más informadas. Una mayor conciencia ética en la investigación científica podría ayudar a construir tecnologías más seguras y sostenibles.
Para saber más
Araki, S., & Baby, A. (2025). New Perspectives on Titanium Dioxide and Zinc Oxide as Inorganic UV Filters: Advances, Safety, Challenges, and Environmental Considerations. Cosmetics, 77.
Bhargava, C., & Sachdeva, A. (2020). Nanotechnology: Advances and Real-Life Applications. Chennai: CRC Press.
Hufton, C., & Ruid, M. (29 de Marzo de 2024). The 18 Best Zinc Oxide Sunscreens to Keep You Sun-Safe, According to Dermatologists. Obtenido de Byrdie: https://www.byrdie.com/best-zinc-oxide-sunscreens-4687640
Medina, M. (s.f.). Copa Licurgo: la antigua copa romana que cambia de color con nanotecnología. Obtenido de Rocar.es: https://www.rocar.es/copa-de-licurgo-romana-antigua/
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Schneider, S., & Lim, H. (2019). A review of inorganic UV filters zinc oxide and titanium dioxide. Photodermatology, photoimmunology & photomedicine, 442-446.
Sheposh, R. (2024). Nanoparticle. Obtenido de EBSCO: https://www.ebsco.com/research-starters/applied-sciences/nanoparticle#research-starter-title
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