Por Carlos Manuel Hernández Mejía
Profesor del Departamento de Electrónica, Sistemas e Informática
Durante el período de agosto a diciembre de 2025 impartí el curso Laboratorio de Desarrollo de Soluciones Tecnológicas (LabDST), dirigido a estudiantes de las ingenierías en Sistemas Computacionales, Desarrollo de Software y Ciberseguridad. Este espacio formativo fue diseñado como un entorno de aprendizaje basado en proyectos reales, donde los estudiantes transitaron sistemáticamente desde la identificación de problemáticas concretas hasta la implementación, validación y comunicación formal de soluciones tecnológicas.

El enfoque metodológico del curso combinó mi experiencia como profesor-investigador con referencias especializadas, lo que estableció un equilibrio entre fundamentos teóricos y el desarrollo de habilidades prácticas.
Durante las primeras semanas, los estudiantes se enfocaron en la definición y planteamiento de la problemática, con el propósito de identificar desafíos pertinentes a su campo profesional. Posteriormente, se realizó una revisión de la literatura en dos etapas clave: la caracterización de la problemática y el análisis de la solución tecnológica.
En las semanas intermedias, los estudiantes avanzaron hacia el análisis de factibilidad y el desarrollo técnico del prototipo, lo que incluyó la documentación detallada de configuraciones, pruebas y parámetros técnicos. En la siguiente etapa del curso, se examinó el análisis de resultados y la validación de la propuesta, con el fin de evaluar la efectividad de la solución desarrollada en comparación con otras alternativas disponibles. Finalmente, los estudiantes redactaron (en equipos) un artículo científico orientado a consolidar la experiencia investigativa en un documento formal que sintetizara el proceso, la solución tecnológica y los hallazgos obtenidos.
Esta metodología no solo buscaba desarrollar prototipos funcionales, sino también fomentar un pensamiento crítico y metodológico aplicable en contextos profesionales y de investigación.
La importancia de la investigación en las ingenierías
La investigación en ingeniería trasciende la simple aplicación técnica, ya que implica la capacidad de identificar problemas no resueltos, contextualizarlos teóricamente, proponer soluciones viables y validarlas con rigor metodológico. En el contexto del LabDST, la problemática se centró en los vacíos de monitoreo ambiental existentes en el centro de datos de la universidad. A partir de una revisión bibliográfica estructurada en dos fases, los estudiantes fundamentaron las necesidades básicas de supervisión en tiempo real de variables críticas como temperatura, humedad, calidad del aire, detección de fugas de agua, niveles de ruido y control de accesos en infraestructuras digitales de información.
Además, estos procesos de investigación les ayudaron a identificar las mejores tecnologías emergentes para la comunicación, la conectividad, la recolección de datos y su visualización. Esta exploración no solo enriqueció el diseño técnico de las soluciones propuestas, sino que también situó los proyectos dentro del debate actual sobre resiliencia operativa, eficiencia energética y sostenibilidad en infraestructuras digitales académicas.

De manera posterior, los procesos de investigación metodológica transformaron radicalmente las etapas de análisis de factibilidad y desarrollo técnico del prototipo, que dejaron de concebirse como tareas operativas para convertirse en estrategias clave en la selección de tecnologías, la optimización del balance costo-beneficio y la prevención de desafíos asociados con la implementación, el mantenimiento y la escalabilidad.
Experimentación y resultados
La etapa experimental se dedicó a la implementación y validación de cuatro soluciones tecnológicas desarrolladas en forma paralela por diferentes equipos de estudiantes. La incorporación de metodologías de investigación amplió el alcance del análisis de resultados, que pasó de una verificación técnica básica a un proceso riguroso de validación científica, capaz de generar conocimiento válido y transferible. Asimismo, los estudiantes reconocieron la relevancia de usar estándares internacionales para evaluar sus propias soluciones frente a referentes académicos y normativos, lo que fortaleció el entendimiento de la ingeniería como disciplina científica y aplicada.
En la etapa de cierre de la asignatura, el análisis estructurado de la investigación estableció las secciones clave de un artículo científico: marco de referencia, descripción de la solución tecnológica, resultados cuantitativos y cualitativos, discusión y conclusiones. Este documento puede convertirse en un artefacto de conocimiento reutilizable para futuros proyectos, lo cual amplía su impacto formativo.
¿Cómo la incorporación de estrategias de investigación en proyectos prácticos expande la educación universitaria?
La integración de metodologías de investigación en proyectos prácticos, como el LabDST, transforma la educación universitaria en varios niveles:
- Praxis reflexiva: los estudiantes no solo aplican conceptos previamente aprendidos, sino que los cuestionan, adaptan y expanden en contextos reales.
- Desarrollo de competencias transversales: además de las habilidades técnicas, se fortalecen competencias como el pensamiento crítico, la comunicación científica, el trabajo colaborativo y la gestión de proyectos.
- Generación de conocimiento localmente relevante: los proyectos se sitúan en necesidades institucionales concretas (como las del centro de datos del ITESO). Así, se producen soluciones contextualizadas y documentación de referencia para futuras intervenciones.
- Proyección hacia la innovación: los estudiantes aprenden a identificar oportunidades de mejora, evaluar tecnologías emergentes y proponer soluciones con potencial de transferencia tecnológica.
- Fomento de evaluación continua: la validación experimental y la comparación con estándares de infraestructura digital, promueven la importancia del rigor metodológico, la reproducibilidad y la mejora iterativa.
En definitiva, esta aproximación educativa no solo forma técnicos competentes, sino ingenieros capaces de contribuir a la solución de problemas complejos, sustentar sus decisiones con evidencia y comunicar sus aportes a la comunidad académica y profesional. En este sentido, el LabDST contribuye significativamente a la reflexión sobre cómo la universidad puede ser un espacio de generación de conocimiento aplicado con impacto tangible en su entorno institucional.
Para saber más
Tang, H. (2021). Engineering Research: Design, Methods, and Publication. Wiley.
Thiel, D. V. (2017). Research Methods for Engineers. Cambridge University Press.
Sobre el autor
Carlos Manuel Hernández Mejía es profesor-investigador en matemáticas aplicadas y sistemas inteligentes. Es ingeniero en electrónica, maestro y doctor en ciencias, con especialidad en electrónica. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), nivel I.
Desarrolla líneas de investigación en matemáticas aplicadas, sistemas inteligentes, modelado y simulación. Cuenta con más de 15 años de experiencia como docente en instituciones públicas y privadas, en los niveles de licenciatura y posgrado. También ha participado como evaluador de textos científicos en revistas internacionales y como coordinador de foros de investigación y desarrollo tecnológico.





